viernes, 7 de septiembre de 2007

Especialidad de la Casa


A quien no le ha pasado, en alguna ocasión ya sea el enamorado, una cena de negocios, un familiar, etc ... lo han invitado algún restaurante, en donde la carta se encuentra escrita en un idioma, que aunque sea Español, pareciera que estamos leyendo Chino-mandarín, y para no quedar de bobos, comenzamos a tratar de adivinar o más bien nos guiamos por la lista precios de los platos que allí se detallan para realizar nuestro pedido.
Recuerdo una vez cuando era chicuela totalmente ingenua y me dejaba guiar por los hasta ese momento sabios consejos de mi "santo padre", nos invito a cenar a mi y mi hermana a un lujoso restaurante (será que desde entonces prefiero tomarme una cerveza o un buen vino mirando las estrellas que entrar en un sitio de aquellos), volvamos a la cena, yo como buena niña llevaba uno de aquellos vestidos con lasito y todo, esos que te joden y que lo único que te inspiran es ir revolcarte en el lodo cual marrano en fiesta.
Al llegar al restaurante, nos llevaron hacia una mesa que estaba localizada cerca de una laguna artificial y al lado de una enorme maceta de plantas verdes, en ese momento odie a la maldita, porque justo una de sus benditas ramas se enredaba en mi pelo y cada vez que deseaba cambiar de posición la muy idiota me daba un feroz jalón en mi cabello. Mi padre hizo los honores y pidió "la especialidad de la casa."
Mientras esperábamos que llegara aquella “especialidad” nos trajeron un sin número de cosillas para picotear, la verdad es que nunca entendido si traen todas esas cosas ó es para que se nos llene la panza y así no salgamos reclamando por la escasez de la comida o sencillamente por atención del dueño.

Les comentare que en mi vida he comido de todo desde ancas de ranas hasta pan con lodo, por lo que me califico para nada mañosa en ese sentido, y siempre me como todo, pero recuerdo que ese día cuando nos colocaron los platos en frente de nuestros ojos, se veían bastante apetitosos y muy bien decorados, Todos sabemos que cuando somos niños pasamos por aquellas etapas preguntonas, luego de hacer los brindis correspondientes y ya de haber dado uno que otro bocadito a la especialidad de la casa ... a mi se me viene la odiosa pregunta ... Chale!!!
_ Papito y que estamos comiendo??. Como todo padre orgulloso de tener la respuesta correcta y con esa voz que los caracteriza de en esta que sí que no me pilla, me contesta.

_ Son criadillas al ajillo .... .Plop!!!, yo con cara de que carajo son las benditas criadillas?? Y ahí que suelto la otra pregunta.

_ y que son las criadillas?? (maldita sea porque pregunte eso???).

_ Hija las criadillas son los “testículos de los corderos”, ahhhhh !!!!! ... para ese entonces ya sabia muy bien que eran los testículos por aquellas clases de ciencias naturales que me daban en el Colegio de Monjas.

Recuerdo que tenia un bocado en mi boca, un cruce de miradas entre mi hermana y yo, ella en menos que canta un gallo y con la servilleta en la boca se fue más rápido que el mismito Flash, imagino a la sala de baño a expulsar por donde fuera lo que había tragado.

Yo me quede mirando a mi padre, con un bocado de "testículos", "bolas", "huevos", "pelotas" ... etc, del mártir corderillo aquel. Si pareciera que se me viene la misma sensación pastosa de tener aquello en mi bocota y que me era imposible tragar para que pasara al siguiente nivel, miraba el plato, a todos lados y hasta que vi aquella bella maceta y entendí la razón por la cual estaba ahí, no me tarde nadita en pararme de mi asiento y expulsar hasta el desayuno en aquel gran recipiente, el único problema fue que mi expulsión no fue nada silenciosa, sino más algo alarida y enfrente de todos los comensales, mi hermana que acababa de llegar no si se fue por solidaridad o de ver nuevamente esas cosas en el plato, pero comenzó con el mismo ritual pero del otro lado ... Podrán imaginar la cara de aquel pobre padre con las dos hasta minutos atrás orgullo de hijas.

Luego de haber casi eliminado todo vestigio de aquellos testículos de nuestros cuerpos ... mi padre en un abrir y cerrar de ojos nos tomo de una ala a mi y mi hermana, nos saco sin decir media palabra y ni mirar para ningún lado de aquel lujoso restaurante.

Se imaginarán el discurso que nos dieron durante todo el camino, pasaron muchos meses para que mi buen padre nos invitará a cenar nuevamente, pero cuando ocurrió de nuevo aquel acontecimiento yo y mi hermana nos encargamos de pedir nosotras mismas nuestros platos y averiguar absolutamente todo lo que nos íbamos a embuchar.

Lo único que lamento de aquella inolvidable cena, además de haberme convertido en una cuasi depravada engullidora de órganos sexuales animalisticos ... fue que me quede sin mi postre .... Joder!!!! y a mi que me encantan los postres.

9 comentarios:

GOMÍS dijo...

Así es que te gustan las criadillas... Changos!!! Olvídalas en las visitas nocturnas... Jajajajaja...

Besos!!!

Rosa Mari dijo...

Seguro que antes de saber lo que eran , las encontrabas muy ricas ..jajajaja . És mejor no preguntar.

Saludos.

Anónimo dijo...

El plato de la ilustración dan ganas de barnizarlo y ponerlo encima del televisor... Está currada la estética!

Yo soy de bastante buen comer y no rechazo casi nada, vísceras incluidas, pero desde pequeñita no soporto el tacto de la "lengua" de vaca... con sus múltiples papilitas... ays... lo pienso y casi me mareo... ((gracias que enseguida recupero la salud al imaginar un cremoso helado de leche merengada)).

Aprovecho para saludar personalmente a la anfitriona de este lugar.

Anónimo dijo...

Chai Late: NOOOOO me gustan las criadillas, en ninguna de sus formas y estilos.
Chale!!!! ... no habia recibido reclamos por las visitas, lo tendre en cuenta ... jejejeje.
Besotes

Rosa Mari: la verdad es que ahora prefiero preguntar, no vaya a ser que un dia me den lo que caracteriza al burro ... y no son precisamente sus orejas ... jajaja.
Saludines.

Candela: si a mi me también se me hace agua la boca ver una plato asi ... soy fanatica de los postres. Si alguien desea conquistarme inviteme a una degustación de ellos y de seguro se gana mas que mi corazón.
Saludines.

Como veran ando de buen animo y con ganas de hacer locuras, hoy me voy a recordar mis clases de parapente, que por cierto no practico hace un chingon de años ... en caso de quedar hecha tortilla en el piso, al menos sabre que deje un entretenido post.

Saludines aún con los pies en la tierra, y espero volver a verlos.

Chaolis.

Rosa Mari dijo...

jajajaja , Que no mujer !!! No todo van a ser partes nobles ... :)

Aprovecha el sábado que a tí aún te queda casi entero .Yo voy a apurarlo , aquí ya son las 19h.

Cuidadin con la rodilla .

Saludos.

miriam dijo...

A mí me encantan las criadillas. Y no solo las de cordero. Las de toro también!!!. Es que en estas pampas NO SE DESPERDICIA NADA!!! (hasta el ojo de la vaca se come).
Amo las mollejas, así sea lo más calórico de la parrillada y con más colesterol que la manteca. Sabés que son mollejas?? Los sesos de los novillos. Riquísimos...
Yo he visto la yerra, o sea, el ritual de quitarle los huevos al ganado (vacuno y ovino). Por aquello de que casi crecí en el campo.
Sí no probaría los chinculines y la tripa gorda. Intestino delgado y grueso respectivamente de la vaca. Y hay mucha gente que AMA esa parte de la parrillada.
Y la morcilla... puaj! He visto cómo se hace, y la verdad no me gusta nada esa combinación de carne, pasas de uva y sangre. No señor.

Si sabías que los ravioles se hacen con sesos, no???
Y que los chorizos y salames se "envuelven" en tripa??
Jajajaja, cuando te des una vuelta no vas a querer probar nada, jajajaja

la brava dijo...

Criadillas?? A mi también me pasó algo parecido de niña, yo tenia muy mal comer y hasta las 6 años solo comia pan con tomate aceite de oliva, y aceitunas.Todo me daba asco,
Un dia mi madre me dejó en casa de una vecina a la vuelta la vecina toda contenta le contó a mi madre que me habia portado de lujo y que me habia comido un plato de criadillas de cena al ver como las devoraban sus hijos, yo sali por el pasillo y le dije a mi madre , mama que son criadillas? MI madre qe se imaginó lo que iba a pasar hizo el intento de que la vecina no contestara mi pregunta y se abalanzó sobre mí.
Los huevos del cerdo hijaa!! dijo la mujer,
ya era demasiado tarde, mi madre nada pudo hacer, ya le habia vomitado todo el platito a la vecina en su pasillo.
Ni que decir tiene que no las he vuelto a probar...

Miss Neumann dijo...

yo prefiero que me tachen de naca por preguntona a comer algo que no se lo que es...

Anónimo dijo...

Bueno yo otra vez por estos lados, como verán no quede hecha tortilla, el vuelo estuvo genial, pero el aterrizaje bastante duro y magullado. Pero bueno nada que mi doc, no pueda sanar ... jejejeje.

Miriam: Si alguna vez voy por esos lados, tengo dos alternativas o me descomo de hambre o me vuelvo vegetariana. jajajaja.

Rosa Mari: Gracias y si cuide mi rodilla ... pero descuide mis pompas ... ups!!!!

Brava: que alivio saber que no he sido la unica en devolver aquellas cosas ... ya somos hermanas!!!!.

Miss Neumann: Concuerdo contigo prefiero ser naca-preguntona, que volver a engullir alguna cosa que desconozco.